La legisladora promueve en el Senado reformas a la Ley General de la Educación; subraya que la infancia y la adolescencia son etapas de cambios importantes en la definición de su personalidad. CDMX.-Ante la necesidad de transformar las escuelas en espacios seguros, proporcionando a los estudiantes áreas para su desarrollo intelectual y para cultivar habilidades emocionales y sociales, la Senadora Ana Lilia Rivera Rivera, en su primer año de la actual Legislatura, ha propuesto reformas y adiciones a diversos artículos de la Ley General de Educación. La iniciativa orienta la educación para que las niñas, niños y adolescentes se desarrollen en el autoconocimiento, el pensamiento creativo, la toma de decisiones, el reconocimiento y manejo de emociones, además de la gestión efectiva de situaciones estresantes, el fomento de la comunicación asertiva, el establecimiento de relaciones interpersonales saludables y la habilidad para abordar problemas y conflictos de manera adecuada, mediante la adecuación del enfoque integral del sistema educativo. Ana Lilia Rivera destaca quela infancia y la adolescencia son etapas en las que se producen cambios importantes en la estructura y función del cerebro, así como en la definición de su personalidad, los cuales provocan que tales etapas sean de transición, donde se desarrollan los hábitos sociales y emocionales de la persona, momento en que se experimentan los mayores cambios físicos, emocionales y sociales. Si a ello se suma la exposición a determinantes sociales que afectan la salud y educación de la población, tales como la pobreza, los malos tratos o la violencia, que muchos jóvenes viven diariamente, entonces existe un grupo vulnerable a desarrollar problemas de salud mental, por lo que promover en ellos el aprendizaje de habilidades favorables para su vida y el bienestar psicológico, así como garantizar que puedan acceder a una atención de salud mental, son factores fundamentales para su bienestar durante esos años y la edad adulta. Rivera Rivera señaló que su iniciativa garantiza el fortalecimiento de habilidades socioemocionales en estudiantes, transformando las escuelas en espacios seguros y de desarrollo integral para manejar emociones, tomar decisiones y resolver conflictos. El contenido de la propuesta establece el fortalecimiento del sistema educativo mexicano en el ámbito de habilidades para la vida, a fin de transformar las escuelas en espacios seguros proporcionando a los estudiantes, además de un espacio para su desarrollo intelectual, un espacio para cultivar habilidades emocionales y sociales.