¿ QUÉ ONDA CON LA POESÍA?

Bernardino Vazquez Mazatzi.

Escritor y Periodista.

La poesía en Tlaxcala es poco valorada, es muy poco difundida y es muy reducido el número de personas que la escriben. Entre el sector escolar su aprecio es mínimo y si se le pregunta a un estudiante digamos, de secundaria, considera que escribir poesía es cursi, sinónimo de debilidad de carácter y hasta de preferencias sexuales dudosas.

La poesía tiene muy reducido su campo de acción. En los festivales escolares se declama poesía de autores extranjeros o de mexicanos, pero del sigo pasado o hasta de poetas que vivieron en el siglo XVII; en los certámenes de declamación a los que convoca la SEPE USET cada año, casi no se lee la autoría de bates tlaxcaltecas y mucho menos de estos tiempos.

Si se trata de la expresión poética en público está se da entre los círculos específicos. A veces, muy pocas por cierto, se sabe de recitales o certámenes que convoquen los centros culturales dependientes del Instituto Tlaxcalteca de la Cultura. Eso casi nunca sucede y si ocurre son tan intrascendentes que nadie se entera de ellos. La poesía se fomenta, se enseña, se practica, se difunde y disfruta en espacios particulares como salas de lectura independientes o centros culturales no institucionales. Ahí el éxito es mayor y se tiene cierto nivel de poesía.

En los municipios, las direcciones de cultura y de educación, o las de juventud e incluso las regidurías cuya comisión abarca todas estas áreas, carecen totalmente de interés por la creación poética. Desconocen la forma de organizar un recital, no tienen forma y fondos para llevar a cabo un certamen de poesía o de declamación, no cuentan con el personal que sepa del tema y por lo mismo, les parece mejor no tener acceso ni llevar al público esta forma de las bellas artes.

En el año que está por concluir, personalmente acudí a diversos municipios para ofrecer un recital poético navideño con obra propia en todos los que visité la respuesta fue la misma: NO. Y esa negativa fue por muchos pretextos cuyo resumen fue la ignorancia respecto al tema. El argumento más común fue la negativa por la falta de presupuesto, aun cuando se les haya dicho que era gratuito, que a la presidencia o regiduría solo le tocaba poner el sonido.

Los funcionarios que en este caso no funcionan también adujeron falta de tiempo, carencia de un lugar en el cual llevarlo a cabo a pesar de que se les insistía en que habría de ser al aire libre, en el kiosco o el parque principal; también pretextaron no tener el personal técnico ni logístico para tal evento a pesar de que se les explicaba que se requería una silla, un atril, un micrófono y una botella de agua. Simplemente ni gratis quisieron el recital.

No obstante que en las cabeceras municipales siempre hay equipo técnico y humano y espacios para la difusión de la palabra elevada a su máxima expresión, fue en las comunidades alejadas en donde sí aceptaron en recital, mío y el de otros poetas, y este resulto todo un acontecimiento pues en los pueblos sí hay sensibilidad y buen gusto. Por ello, felicitó a nombre personal y el de los creadores de la poesía a las autoridades de San Lucas Cuahutelulpan, del municipio de Tlaxcala, por tan acertada decisión de llevar a su gente el placer de la declamación. Pueblos así, habría de haber en todo el estado.