¿Y EL DÍA NACIONAL DEL LIBRO?

Bernardino Vazquez Mazatzi.

Escritor y Periodista.

En algunos estados de la república mexicana este día es de fiesta para el libro. En su honor, hoy y muchas veces al año hay festejos a ese elemento supremo del conocimiento, de las emociones, de los sentimientos y la sabiduría llamado libro. Y como parte del homenaje que se le tributa este 12 de noviembre hay maratones de lectura, lectura en voz alta, presentaciones de libro, intercambios de libros y hasta reconocimientos a escritores, editores y correctores.

Será porque en muchos estados de la república mexicana saben de qué se trata eso de escribir y publicar libros, de reconocer el talento de los creadores, de difundir y fomentar la lectura, de involucrar a la sociedad en todo lo que tiene que ver con la cultura, el arte, las letras, la lectura…

En Tlaxcala en términos generales pocos se enteraron de que el 12 de noviembre de cada año se celebra el día nacional del libro y por consiguiente, nada hicieron para festejarlo. Las bibliotecas públicas, tal vez por ser domingo, no prepararon nada alusivo. Las direcciones municipales de cultura de los ayuntamientos no tuvieron ni idea de lo que se festejaba, las instituciones gubernamentales se hicieron notar por su ausencia casi normal y los grupos organizados o desorganizados de cultura, si hicieron algo fue tan íntimo que nadie se enteró.

No hubo actividad literaria en los kioscos solitarios y mudos, no hubo lecturas en los parques de vendedores ávidos, nadie reconoció el talento de los escritores tlaxcaltecas pues aunque no lo crean las autoridades sí hay, y muchos, y muy buenos.

Tal vez no se recordó esta significativa fecha porque no hay a quien festejar. Quiero decir, no hay libros publicados este año a los que se les pueda honrar. Si no hay homenajeado, no hay homenaje. O será que el presupuesto destinado a la cultura en general y al libro en particular es tan mínimo que no alcanzó ni para una felicitación a los libros y a los editores y a los escritores publicada en Facebook aunque sea, por gratuito.

La cultura de una sociedad se mide también por el número de libros que leen sus miembros. No se puede esperar mucho positivamente de un pueblo si carece de afición por los libros y por la lectura. Ninguna cultura puede florecer si considera al libro y a la lectura como asunto sin trascendencia o una actividad salvable. La barbarie, la ignorancia, la violencia y la brutalidad se dan en sociedades sin lectores, sin estudiantes, sin escritores o con gobiernos autoritarios que precisamente lo que buscan, desean y encuentran es un pueblo sometido por la falta de estudios y conocimientos.

Resultó muy triste el silencio oficial e individual este domingo 12 de noviembre. No se escuchó el contenido de los libros, nadie tuvo el placer de hojear uno, no hubo quien rindiera homenaje a ese aun valioso elemento del conocimiento y la cultura… nadie hizo algo por honrar a los libros y por reconocer a quienes los escriben…

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